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El helado es un alimento idóneo para
todas las edades y su consumo puede aportar
a cualquier persona indudables factores positivos.
Entre sus cualidades principales destaca el
alto contenido en leche, que aporta un sustancial
valor nutritivo y lo convierte en un alimento
adecuado para todas aquellas personas que, como
niños y adolescentes, requieren un aporte
especial de proteínas.
Por su rico contenido en calcio, los helados
de leche y crema son una importante opción
para aquellos que precisan este mineral, en
especial quienes no suelen adoptar la leche
como alimento habitual. En 100 g de helado de
leche o crema, el aporte de calcio oscila entre
un 10 y un 20 por ciento de la cantidad diaria
recomendada. En mujeres embarazadas o en periodos
de lactancia (situaciones fisiológicas
con mayor requerimiento de calcio) es igualmente
idóneo incluir moderadamente el helado
en la dieta.
Tampoco es despreciable la dosis de micro
nutrientes (vitaminas y minerales) que se consigue
con la ingesta de helado. En el caso de la vitamina
B2, consumir 100 g de helado de leche puede
cubrir entre un 10 y un 15 por ciento de las
necesidades diarias. Por último, uno
de los valores más positivos de los helados,
desde un punto de vista nutricional, es su bajo
contenido en sodio. |